Aunque no está clasificado oficialmente como un trastorno psicológico, la cosmeticorexia resalta la creciente preocupación por las expectativas de belleza y cómo estas afectan la autoestima y la percepción personal. Otro «desorden» a añadir a la lista de la frágil salud mental de nuestros hijos y alumnos. Añadimos la entrada, esta vez del medio digital El Español, con pesar y sólo porque con este blog queremos aproximarnos con sensibilidad a las situaciones dolorosas que padecen los adolescentes, aún sabiendo que todas ellas forman un tremendo racimo dónde unos fenómenos están interrelacionados con otros. (manuelaraus)

Puede que nunca hayas escuchado hablar de ella, pero entre las niñas y adolescentes ha surgido una nueva adicción conocida como cosmeticorexia, la cual, como se puede deducir por su nombre, tiene que ver con la necesidad de comprar y usar cosméticos.
Este posible trastorno puede llegar a tener diferentes consecuencias físicas y mentales, que pueden ir desde problemas en la piel por el uso de determinados productos hasta problemas de autoestima o trastornos emocionales como la depresión, la ansiedad o el estrés.
La cosmetiorexia es un fenómeno impulsado por las redes sociales, en las que se proyecta una imagen de perfección que quiere ser emulado por parte de las niñas y adolescentes. Según los expertos en dermatología, psicología y adicciones, este es un gran problema para la sociedad, ya que contribuye a que se acorte la infancia al mismo tiempo que provoca que muchos de los jóvenes necesiten ayuda profesional.
Las consecuencias de la cosmeticorexia
Este nuevo fenómeno en la infancia que preocupa en España tiene diferentes consecuencias muy negativas para el desarrollo de las más jóvenes. A nivel físico puede provocar reacciones irritativas y lesiones de acné, que en muchas ocasiones vienen provocadas por el uso generalizado de maquillajes y cosméticos sobre pieles sanas.
Sobre estas últimas no es necesario usar cosméticos, y una vez que alcanzada la pubertad se comienza a tener una piel más grasa, es suficiente con utilizar un gel microexfoliante que acompañe a un jabón astringente. Los expertos en la salud de la dermis coinciden a la hora de asegurar que el uso de productos de maquillaje y cosméticos son muy perjudiciales para la piel, sobre todo en el caso de las niñas con piel atópica, que pueden sufrir reacciones irritativas por su empleo.
No solo afecta a nivel físico, sino que también lo hace en el plano mental, ya que la cosmeticorexia tiene ciertas similitudes con la vigorexia, el trastorno que lleva a una gran obsesión por el estado físico. En este caso dará origen a comportamientos adictivos sobre rutinas de belleza, buscando estar al tanto de los últimos productos de cosmética, a comprar grandes cantidades de ellos o a estar constantemente buscando tutoriales.
