APRENDIZAJE COOPERATIVO: DINÁMICAS PARA COHESIONAR EL GRUPO (1)

1. DiNÁMICAS DE GRUPO PARA FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN, EL DEBATE Y EL CONSENSO EN LA TOMA DE DECISIONES

1.1.        El Grupo Nominal

Esta dinámica sirve para obtener informaciones, puntos de vista o ideas de los alumnos sobre un tema o un problema determinado, de una forma estructurada, facilitando la participación de los más cohibidos e impidiendo el protagonismo excesivo de los más lanzados. Especialmente útil cuando se trata de que un grupo clase tenga que tomar decisiones consensuadas sobre aspectos relativos a normas, disciplina, actividades grupales, etc. Pero también puede servir para que el profesor o la profesora pueda conocer, al acabar un tema, cuáles son los conocimientos que los alumnos han adquirido, o consideran más fundamentales.

Se aplica de la siguiente manera:

  • Ante todo el profesor –o la persona que actúa como facilitador (que puede ser un alumno)- explica claramente cuál es el objetivo que se pretende lograr con la aplicación de esta técnica, y  cuál es el tema o el problema sobre el cual hace falta centrar toda la  atención.
  • Durante unos cinco minutos aproximadamente, cada participante, individualmente, ha de  escribir las informaciones, propuestas o sugerencias que le vienen a la cabeza sobre el tema o el problema de que se trata.
  • El facilitador pide a los participantes, uno por uno, que expresen una de las ideas que han escrito y las va anotando en la pizarra. Si alguien no quiere participar, puede “pasar” y si alguien tiene más de una idea tendrá que esperar, para verbalizar la segunda, que se haya completado la primera vuelta, suponiendo que en esta vuelta su idea no haya sido aportada por algún otro participante. Queda claro, pues, que lo importante son las ideas, no quienes las hayan aportado.
  • Cuando se han anotado todas las ideas, tras haber completado las vueltas que hayan sido necesarias, la persona que dinamiza la técnica pide si todo ha quedado claro para todos. Si hay alguna duda sobre alguna aportación, es el momento de pedir a quien haya formulado la idea que haga las aclaraciones convenientes. Se trata sólo de aclaraciones, no de objeciones o críticas a las ideas recogidas.
  • Al final, todas las ideas deben quedar recogidas en la pizarra, siguiendo el orden alfabético: la primera idea aportada es la A, la segunda la B, la tercera la C, etc.
  • El paso siguiente consiste en qué cada participante jerarquiza las ideas expuestas, puntuando con un 1 la que considera más importante, con un 2, la segunda en importancia, con un 3, la tercera, y así sucesivamente hasta haber puntuado todas las ideas expuestas (si había 12 ideas, la última tendrá una puntuación de 12)
  • Acto seguido se anotan, en la pizarra, junto a cada una de las ideas, la puntuación que le ha otorgado cada participante, y, al final, se suman las puntuaciones de cada idea. De este modo se puede saber cuáles son las ideas más valoradas por todo el grupo clase: las que hayan obtenido menos puntuación entre todos los participantes.
  • Finalmente, se comentan, se discuten o se resumen –según el caso- los resultados obtenidos. Si el grupo es muy numeroso y suponiendo que esté dividido en diferentes equipos, para hacer más ágil la aplicación de esta técnica, se puede seguir el mismo procedimiento, pero sustituyendo el trabajo individual por el trabajo en equipos, a la hora de pensar y escribir las ideas relacionadas con el tema o problema en cuestión, y a la hora de puntuarlas.

1.2        Las Dos Columnas

Muy adecuada para decidir, de forma consensuada, cuál es la mejor solución a un problema con distintas alternativas.

Esta dinámica se complementa muy bien con la del Grupo Nominal: se puede utilizar en la última fase de esta dinámica, para conseguir que el grupo se asegure de que la  opción más es, efectivamente, la que ofrece mejores garantías de éxito.

La dinámica de las Dos Columnas es una forma de valoración de alternativas, que facilita el diálogo y el consenso y evita muchos de los enfrentamientos que se dan cuando alguien tiene un excesivo protagonismo e intenta imponer su opinión a los demás. Para ello el facilitador anota las alternativas propuestas por los participantes, pero no el nombre de quien las ha propuesto. Todos pueden aportar las alternativas que considere oportunas, y cuando ya no se aportan nuevas alternativas se pasa a hacer la valoración de cada una de ellas.

El proceso a seguir es el siguiente:

  • Las propuestas o alternativas deberán quedar anotadas en un extremo de la pizarra, ordenadas alfabéticamente (con una A, la primera; una B, la segunda; una C, la tercera; etc.
  • Se divide el espacio restante de la pizarra en dos partes, con una raya vertical. En una parte se escribirá “Aspectos positivos” y en la otra “Consecuencias no deseadas” (No se escribirá “aspectos negativos” para evitar que quien la haya propuesto la defienda a ultranza cuando, en realidad, lo que conviene es que la clase se olvide de quien ha hecho las propuestas y centre su interés sobre el contenido de las mismas, no sobre sus autores).
  • A continuación se lee la propuesta A y se pide a todos los participantes que colaboren explicitando los aspectos positivos que perciben en ellas (qué aspectos del problema solucionan, qué ventajas comporta, etc.) y se van anotando en la pizarra, en la columna correspondiente.
  • § Después se pide a los participantes que piensen y expliquen las “consecuencias no deseadas” de la misma propuesta (qué puede pasar si hacemos esto, cómo podrían evolucionar los hechos si llevamos a cabo la propuesta, etc.), y también se anotan en la columna correspondiente.
  • A continuación se hace lo mismo con las demás propuestas: la B, la C, etc.
  • Finalmente se pide al grupo que analice lo que se ha escrito en cada columna con relación a todas las propuestas. A partir de ahí se puede valorar cuál es la más adecuada (la que nos permite con mayores garantías superar el problema o conseguir el objetivo deseado, con los mínimos costos). Como es natural, los criterios de evaluación de las distintas alternativas no deben ser cuantitativos, sino cualitativos: a veces, una sola consecuencia no deseada puede invalidar una alternativa.
Alternativa Aspectos positivos Consecuencias no deseadas
A).
B).
C).
Etc.
Figura

Esta dinámica, además de canalizar el diálogo y facilitar la toma de decisiones, tiene otras ventajas: mejora el razonamiento lógico, la capacidad de síntesis y la expresión verbal del alumnado, y les obliga a colaborar y a acostumbrarse a dar más importancia a los objetivos comunes que a las necesidades individuales.

Como en la dinámica del Grupo Nominal, se puede sustituir el trabajo individual por el trabajo en equipo: los que piensan y aportan las alternativas, y las valoran una por una, son los equipos cooperativos, no los alumnos individualmente[1].

1.3        La bola de nieve

Cada alumno o alumna elabora individualmente un listado con 3 temas sobre los que les gustaría trabajar, teniendo en cuenta donde estamos y la finalidad del trabajo que estamos haciendo en el gran grupo.

A continuación formamos distintos equipos, y cada equipo elige un secretario que tome nota de las aportaciones de todos los miembros del equipo. Vamos leyendo por turnos nuestros temas y al mismo tiempo eliminamos las aportaciones que estén repetidas. Si hay dudas en alguno de los temas propuestos preguntaremos a las personas implicadas que concreten lo que han querido decir.

Una vez recogidas todas las aportaciones en cada equipo, hacemos una puesta en común en el gran grupo, y por turnos rotatorios (para evitar que un equipo acapare todas las propuestas) se va elaborando un listado con la participación de todos. Escribiremos los resultados en un lugar visible para todos.

Es el momento de clasificar, categorizar y agrupar las propuestas de modo que iremos eliminando aquellas propuestas incluidas dentro de otras. Por ejemplo, si en el listado aparecen propuestas como estrellas, luna, universo, Júpiter…, lo podemos sintetizar con la palabra universo; o si los temas propuestos son hambre, tercer mundo, solidaridad, ayuda, ONG’s…, quizás lo podríamos agrupar con “solidaridad”, dado que estas incluyen las otras propuestas.

Con el listado que nos quede debatiremos sobre el tema que vamos a elegir mediante la argumentación y desde tres criterios: importancia, urgencia y posibilidad de realización.

Cualquier componente del gran grupo puede defender uno y solo uno de los temas. Por medio de estos razonamientos propondremos a los miembros del gran grupo su decantación hacia uno de los temas hasta elegir uno, si fuera necesario, por mayoría.

1.1.4        Opiniones enfrentadas

Esta técnica de trabajo grupal permite aproximarse al análisis de las realidades sociales conflictivas en las que se dan dos o más puntos de vista contrarios o enfrentados, enseña las habilidades y estrategias básicas del debate y la discusión argumentativa en público, estimulando la comprensión y la tolerancia, así como la superación de prejuicios.

En síntesis las fases de la técnica son:

  • ·    Preparación. Después de elegir el tema o tópico se divide la clase en tres grupos de trabajo:”A” a favor de una de las posiciones,  “B” a favor de la otra posición y “C” moderador y conclusiones. Posteriormente se hace la selección de materiales, soportes de información y se dedica un tiempo a preparar el debate subdividiendo cada grupo en tres subgrupos cuyos representantes participarán en el debate. Los subgrupos “A” buscarán argumentos a favor de la opinión A, e intentaran buscar aquellos otros que resten validez a los argumentos que apoyan la opinión contraria (B) y organizarán la información y los materiales con los argumentos para el debate. Igual los subgrupos “B” respecto A. Mientras los subgrupos “C” con el material informativo recogido prepararán la conducción del debate buscando argumentos a favor y en contra de cada una de las posiciones enfrentadas, seleccionarán y plantearán cuestiones para formular el debate, prepararán la introducción del tema y el orden de las intervenciones, así como la fase de cierre con las últimas opiniones de síntesis.
  • · Desarrollo del debate. Previamente los representantes de los subgrupos  se reunirán con los de su misma posición para coordinar su estrategia.La realización del debate, a ser posible se abrirá a otros grupos de alumnos o comunidad educativa del centro. Durará entre media y una hora.
  • ·   Elaboración de conclusiones. Cada grupo con la información recogida y trabajada puede realizar una revista mural que sintetice sus conclusiones con el fin de exponerla.

2  ALGUNAS DINÁMICAS PARA FAVORECER LA INTERRELACIÓN, EL CONOCIMIENTO Y LA DISTENSIÓN EN EL GRUPO.

2.1.        La pelota

Se trata de un juego para que los participantes aprendan el nombre de todos sus compañeros, durante los primeros días del curso.

Se dibuja un gran círculo en el suelo de la clase o de un patio o una sala grande. Un alumno  se coloca dentro del círculo, con una pelota. En voz alta dice su nombre y a continuación dice el nombre de un compañero del grupo, a quien pasa la pelota, y se sienta a continuación dentro del círculo (“Me llamo Ana y paso la pelota a Juan”). Si no sabe el nombre de nadie, no le pueden ayudar y ha de ir pronunciando nombres hasta que acierta alguno. El que ahora tiene la pelota, se coloca de pie dentro del círculo y hace lo mismo: repite su nombre y pronuncia el nombre de otro compañero o compañera, a quien le pasa la pelota y seguidamente se sienta dentro del círculo (“Me llamo Juan y paso la pelota a…”). Esta operación se repite hasta que todos los participantes están sentados dentro del círculo.

El profesor controla el tiempo que dura la dinámica, desde que el primer estudiante pronuncia su nombre hasta que el último se sienta dentro del círculo. Esta dinámica puede repetirse en días sucesivos y se trata, evidentemente, de que cada vez tarden menos en realizarla: señal que cada vez conocen más el nombre de sus compañeros.

Variante:

—Cuando los participantes ya se conocen perfectamente por su nombre, esta dinámica puede seguir haciéndose para crear un buen ambiente dentro del grupo. En este caso, cuando un participante pasa la pelota a otro antes de sentarse dentro del círculo, dice, además del nombre del compañero, una cualidad suya: “Me llamo Juan, y paso la pelota a Ana porque es una persona que siempre está dispuesta a ayudar”…

2.2        La Cadena de Nombres

Es importante conocer el nombre de las personas con las que convivimos. La primera señal de respeto hacia otra persona es nombrarla. El nombre es el primer signo de identidad y de valoración de la persona. Por este motivo, esta dinámica se debe realizar en la primera sesión al inicio de curso. Este juego debe plantearse solamente en grupos donde los estudiantes no se conozcan.

El objetivo de la actividad es que los alumnos memoricen los nombres de sus compañeros y compañeras del grupo clase en forma de juego.  Es importante que en la presentación el estudiante diga el nombre con el que le gusta que le llamen.

Una vez presentado el profesor, se le pregunta a un alumno que diga su nombre, a continuación el siguiente deberá decir el suyo y el del compañero anterior y así, cada uno, y en voz alta, debe decir su nombre y el de todos los compañeros anteriores. La dinámica finalizará en el momento en que nos aseguremos de que los estudiantes conocen el nombre de todos sus compañeros y compañeras.

2.3        Dibujar la cara con las letras del nombre

Actividad para realizar durante la primera sesión de curso. El objetivo de la actividad es que los alumnos del grupo clase se conozcan entre sí.

Cada alumno deberá dibujar su cara a partir de las letras de su nombre (Véase un ejemplo en la figura 3). Estas caras se recogerán, se mezclarán y se repartirán al azar entre los alumnos. A continuación, cada persona deberá buscar a la persona cuya cara le ha tocado. Finalmente, se pueden exponer las caras de todos los estudiantes del grupo en el corcho de la clase.

Esta dinámica resulta sumamente interesante porque el estudiante debe representarse a  sí mismo para que pueda ser identificado. De esta forma, la actividad incide en dos aspectos clave en el desarrollo personal del estudiante: la imagen que tiene de sí mismo y el juego de creatividad que la actividad requiere. Todo ello al servicio de la  memorización de los nombres de una manera lúdica.

2.4        Puzzles de adivinanzas o refranes

La actividad se realiza durante los primeros días de curso. Es una dinámica de grupos que tiene como finalidad que los estudiantes se conozcan, se relacionen y vayan adquiriendo confianza entre ellos.

Una vez iniciada la sesión, se le da a cada estudiante una parte de la adivinanza o  refrán. El número de partes debe oscilar entre dos y cuatro (véanse algunos ejemplos en las figuras). La actividad consiste en buscar por la clase a los compañeros que tienen la parte o partes para completar el texto.  Se sentarán juntos, hablarán entre ellos y se harán unas preguntas de conocimiento mutuo. Finalmente cada grupo leerá su texto completo y se presentarán mutuamente, dando datos sobre su nombre, edad, aficiones, etc.

El docente que lleva  a cabo la actividad debe dar confianza y seguridad, facilitando la participación y ayudando a aquellos que tengan dificultades.

REFRANES
Redonda como un queso… … y nadie le puede dar un beso
Comer y rascar… … todo es empezar
Más vale pájaro en mano… … que ciento volando
El que a buen árbol se arrima… … buena sombra le cobija
Quien bien te quiere… … te hará llorar
Quien mucho abarca… … poco aprieta
No por mucho madrugar… … amanece más temprano
Figura
POEMAS
El lagarto está llorando.La lagarta está llorando.El lagarto y la lagartacon delantalitos blancos. Por la calle abajovan dos ratones:el uno lleva enaguas,y el otro,  calzones.
Caminante son tus huellasel camino y nada más;caminante no hay camino,se hace camino al andar. Novia del campo, amapola,que estás abierta en el trigo; amapolita, amapola,¿te quieres casar conmigo?
Figura

2.5        La tela de araña

La actividad puede realizarse en la clase o en el patio. Todos los alumnos se colocan en un corro. El profesor  tiene un ovillo de lana y es el primero que se presenta, diciendo su nombre y destacando algún aspecto de su personalidad o alguna afición. Después, agarrando el extremo del ovillo, lanza éste a uno de los alumnos que también se presenta, sosteniendo el hilo y lanzando de nuevo el ovillo. Al final, se habrá creado una tela de araña y se destacará por parte del profesor que todos somos importantes para sostenerla y que si uno de nosotros falla y suelta el hilo todo se deshace. Formamos un grupo en el que la colaboración de cada uno es necesaria.

Se puede recoger de nuevo el ovillo realizando los pasos hacia atrás, así el último se lo devulve al que se lo paso y recuerda lo que nos dijo.

2.6        La silueta

Agrupamos a los niños en pequeños grupos, de cuatro o cinco personas. Utilizamos papel continuo, y por turnos los alumnos se tienden sobre el papel, de modo que un compañero dibuja su silueta. Después se cuelgan en la pared las siluetas, utilizando celo o chinchetas, rodeando la clase o en un pasillo.

Todos los alumnos de la clase tienen ahora que escribir algo bonito o simpático sobre cada uno de sus compañeros. Si no se conoce en profundidad a todos los compañeros, siempre se puede destacar un rasgo físico o de carácter que nos resulte especialmente agradable.

Variante:

Si no se dispone del espacio suficiente, se puede llevar a cabo en el aula una adaptación. En lugar de utilizar siluetas se repartirá un papel tamaño DIN A-3  a cada alumno, de modo que escriba en él su nombre y realice un pequeños dibujo que le identifique. Colocamos los papeles en la pared y en ellos escribirán todos los compañeros.

El objetivo que se pretende con esta dinámica es actuar sobre la autoestima individual de cada participante, y sobre la del grupo, buscando su cohesión y que todos y cada uno de los miembros se sienta bien dentro del grupo.

2.7        La entrevista

Cada participante tiene un número. Se sacan de una bolsa los números al azar, de dos en dos, de manera que el grupo quede repartido en parejas y, si es necesario, con un pequeño grupo de tres.

En la primera fase de esta dinámica cada pareja se entrevistan mutuamente a partir de un cuestionario sobre sus habilidades, aptitudes y defectos, que han decidido de antemano entre todos.

En la segunda fase, cada participante debe escribir una frase que resuma las características básicas de su “socio”, se la comunican mutuamente, y se la corrigen, si alguien lo cree oportuno.

Finalmente, en la tercera fase, cada uno hace saber al resto del grupo, leyendo la frase que ha escrito, cómo es su compañero de entrevista. Esta dinámica puede hacerse más de una vez, cambiando la naturaleza de las preguntas a responder en la entrevista: en sucesivas aplicaciones de la dinámica de grupo pueden plantearse preguntas cada vez más profundas o personales.

2.8        La maleta

Un día el maestro o la maestra se presenta en la clase con una caja en forma de maleta, adornada de forma personalizada, con unos cuantos objetos dentro (los que se determinen, tres o cuatro), representativos de un rasgo de su personalidad: aficiones, habilidades, defectos, manías, etc. Los va sacando y los enseña a toda la clase, explicando qué representa cada objeto: “Esta tableta significa que me gusta mucho el chocolate, y, en general, todos los dulces”…

A continuación les explica que esto es lo que deberá hacer cada uno, cuando se les avise. El día que lleven la maleta cargada con los objetos, los mostrarán a sus compañeros y les explicarán qué significa cada uno de ellos.

Variante:

En la “maleta” pueden traer objetos, pero también fotografías, escritos, poesías, letras de canciones que les gusten especialmente… Con todo este material se puede confeccionar una especie de “libro de presentación” del grupo que pasa de una familia a otra para que los familiares de cada miembro del grupo conozcan mejor a sus compañeros y compañeras.

2.9        El blanco y la diana

Los estudiantes ya están divididos en equipos de base. Esta dinámica se puede realizar en alguna de las primeras sesiones de trabajo en equipo, para explicarse cómo son y conocerse mejor.

En una cartulina grande se dibujan una serie de círculos concéntricos (el “blanco”) (en tantos como aspectos de su vida personal y manera de ser de cada uno quieran poner en común, desde su nombre hasta cuál es la asignatura que les gusta más y la que les gusta menos, pasando por su afición preferida y su manía más acentuada, su mejor cualidad y su peor defecto, etc.), y se dividen en tantas partes como miembros tenga su equipo de base (cuatro o cinco)

En una de las cuatro o cinco partes del círculo central (la “diana”) cada uno escribe su nombre; en la parte del círculo que viene a continuación, su mejor cualidad y su peor defecto; en la siguiente, su principal afición y su principal manía, etc.

Al final han de observar lo que han escrito y ponerse de acuerdo sobre los aspectos que tienen en común y, a partir de ahí, buscar un nombre que identifique a su equipo.

2.10    Las páginas amarillas

En las Páginas Amarillas de la Compañía Telefónica se encuentran listas de personas o empresas que prestan un servicio (restaurantes, transportistas, imprentas, tiendas de muebles, etc.). Esta dinámica consiste en confeccionar una especie de “Páginas Amarillas” de la clase, donde cada estudiante pone un anuncio sobre algo que puede enseñar a sus compañeros. Puede tratarse de procedimientos o de aprendizajes más lúdicos (canciones, juegos, etc.).

Una vez decidido el contenido de su “anuncio”, cada estudiante deberá confeccionarlo con los datos siguientes: El título del servicio que ofrece, una descripción de este servicio, un pequeño dibujo o ilustración y el nombre del estudiante que ofrece el servicio.

Con estos pequeños anuncios ordenados alfabéticamente se confeccionará una especie de Guía de Servicios de la clase. Los maestros  podrán designar una sesión de clase, de vez en cuando, para que los alumnos pidan a algún compañero uno de los servicios que se ofrecen en la guía.

Las “páginas amarillas”, encuadernadas en forma de “libro de la clase”, puede “circular” por todas las famílias de los alumnos, para padres y madres  conozcan mejor a los compañeros de sus hijos.

2.11    Nos conocemos bien

Al inicio, la actividad se realiza individualmente;  posteriormente, se lleva a cabo en gran grupo. El objetivo de la actividad es promover que  los estudiantes se conozcan. El buen funcionamiento del grupo va a depender, en buena medida, de que los estudiantes se conozcan mejor.

Se le da a cada alumno un impreso con los datos a rellenar  para que los rellenen individualmente. Una vez rellenados se recogen todos los impresos y se reparten al azar. Después cada estudiante deberá presentar al compañero que le ha tocado durante un minuto sin decir de quién se trata, ya que los demás compañeros deberán identificar al autor de la ficha leída.

2.12    El Buzón

Como en la dinámica del “amigo invisible”, cada alumno  saca de una bolsa un papelito con el nombre de un compañero. Si por casualidad saca su propio nombre, lo devuelve  y saca otro.

A continuación debe escribir un mensaje, en forma de “carta”, siguiendo un guión establecido por el maestro de antemano, en la que describa, por ejemplo, las cualidades del destinatario y alguna de las cosas que, a juicio del autor de la carta, debería cambiar. La carta no va firmada con el nombre del autor, sino con una pequeña descripción del mismo. Luego echa la carta en el “buzón” de la clase

Cada alumno lee la “carta” que ha recibido. Luego, entre todos, intentan adivinar quien es el autor de la “carta” a través de las “pistas” que ha dejado el autor de la misma, para que el destinatario pueda agradecerle que se la haya enviado.

2.13    ¿Quién es quien?

El objetivo de esta dinámica es identificar al compañero  según sus actitudes respecto al grupo y con ayuda del profesor.

Se trata de que cada alumno de un equipo elabore una ficha con frases incompletas sobre sus actitudes y forma de pensar respecto al equipo y al grupo. A cada alumno se le pasa una ficha con frases incompletas sobre sus actitudes, comportamiento, forma de pensar… respecto al equipo y al grupo clase en general (véase la figura). El profesor recoge las fichas completadas y asigna un número a cada una. Luego reparte una ficha a cada estudiante el cual debe identificar al autor de la ficha a partir de lo que ha dicho al completar las frases de la ficha y anotar su nombre en el lugar indicado. El profesor comprueba si coincide con el número asignado. Finalmente se reflexiona en gran grupo sobre esta dinámica.

¿QUIÉN ES QUIEN? Número:
1. Cuando entro de nuevo a un grupo, me siento…
2. Cuando el grupo empieza a trabajar, yo…
3. Cuando otras personas me conocen por primera vez, ellas…
4. Cuando estoy en un grupo nuevo, me siento bien si…
5. Cuando la gente guarda silencio, yo…
6. Cuando alguno/a habla mucho, yo…
7. En un grupo siento temores de…
8. Cuando alguien me ataca, yo…
9. Me siento herido más fácilmente cuando…
10. Los que me conocen bien piensan que yo…
11. Me siento solo en un grupo cuando…
12. Sólo confío en aquellos/as que…
13. La gente me quiere cuando…
14. Mi gran fuerza personal es…
15. Yo soy…
16. Estoy triste cuando…
17. Me siento ansioso cuando…
18. La cualidad que más me identifica es…
¿QUIÉN SOY?:
Figura

[1] Véase una adaptación de esta dinámica en la actividad descrita en el apartado 1.4.1: “Trabajo en equipo, ¿sí o no?”

 

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