Se trata casi de una noticia anecdótica que destacamos a sabiendas de su caducidad. La destacamos simplemente porque pone de manifiesto lo que ya sabemos, que la «tecnología» no es neutral, que está imbuida de los principios de «manipulación» para el lucro y el control. El propio artículo señala que lo que se investiga está fuera de la jurisdicción de cualquier gobierno nacional. O lo que es lo mismo, que las grandes corporaciones saben cómo situarse por encima del bien y del mal, que para eso ejercen el poder. En el entretanto, pues recursos ingentes para tratar de contrarrestar las consecuencias de sus actuaciones. Recursos que, evidentemente, necesitarán más los que menos pueden gastarse en ellos, los más afectados por sus manipulaciones (manuelaraus)

Primera investigación en España a las tecnológicas por el uso de patrones «adictivos» que «manipulan» a los usuarios
Protección de Datos ya ha abierto procedimientos sancionadores contra tres empresas titulares de pornografía

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) anunció ayer que va a iniciar investigaciones a varias empresas tecnológicas que usan «patrones adictivos» que supuestamente «manipulan» a los usuarios para que permanezcan más tiempo conectados. Se trata de la primera investigación de este tipo que se produce en España. La CE ya ha abierto dos procedimientos sancionadores contra TikTok y Meta por un posible incumplimiento del Reglamento de Servicios Digitales, el Digital Service Act (DSA), que establece en su artículo 25 que las plataformas online no pueden diseñar sus aplicaciones de manera que «engañen» a sus usuarios o «distorsionen» su capacidad de tomar decisiones «libres e informadas».
La directora de Protección de Datos, Mar España, no quiso decir ayer qué empresas va a investigar. La mayoría están radicadas fuera de España y, por tanto, al margen de su jurisdicción, pero su intención es trabajar de forma paralela en el plano europeo para promover acciones conjuntas entre los países miembros.
Sus planes los hizo públicos ayer, durante la presentación de un informe de la AEPD que constata que las redes sociales, los videojuegos, las plataformas de vídeo, música y contenidos para adultos o las aplicaciones digitales usan unas tácticas basadas en la neurociencia y en la psicología que pueden ser «particularmente graves en el derecho a la integridad física y psíquica de la infancia y de los usuarios más jóvenes, afectando a su forma de tomar decisiones, de relacionarse en sociedad o a su equilibrio mental».
La mayoría de redes sociales y videojuegos recurren a unas estrategias «persuasivas» que el informe ha clasificado en 30 tipos distintos, tras revisar la evidencia científica disponible. Son conocidos el scrolling infinito, donde al usuario que se desplaza sin limitaciones de contenido le cuesta salir de la página, o las recompensas periódicas, donde se le penaliza si no se conecta en un momento concreto. Pero el trabajo de la AEPD añade otras técnicas como el grinding o exposición innecesaria, que conlleva que el usuario realice tareas fáciles y repetitivas para obtener puntos o algún tipo de recompensa (por ejemplo, se dan vidas extra si ve anuncios) o el endowment o dotación, que le obliga a invertir tiempo en la plataforma para mejorar su reputación (si uno elimina su cuenta en la red social tendrá que empezar de cero, sin seguidores, si vuelve en el futuro).
También hay patrones que la Agencia enmarca dentro de la «ingeniería social», como los likes, destinados a «crear ilusiones de popularidad» y que también introducen elementos de «presión social o comparación», esas notificaciones de actividad (No has publicado en mucho tiempo) que hacen sentirse culpable al usuario o las alertas, que «crean una falsa urgencia y aversión a perderse algo»
El informe señala que la industria de internet se financia mediante la venta de servicios publicitarios en línea que permiten dirigir publicidad específica a los usuarios por «vías de las que el usuario no suele ser consciente». «Con este modelo, los beneficios económicos de los proveedores dependen, en gran medida, de la cantidad de tiempo que el usuario está utilizando sus productos y la cantidad de datos personales recogidos», añade. «Por eso algunos proveedores de internet intentan mantener a los usuarios en la plataforma, aplicación o servicio el mayor tiempo posible, e influyen o manipulan su comportamiento».
«Los patrones adictivos mantienen la atención del usuario llegando incluso a modificar su voluntad o comportamiento mediante acciones especialmente diseñadas para ello», alertó Mar España. «Estamos creando adictos con las personas que más queremos, que son nuestros hijos», avisó, antes de advertir que van a estar «especialmente activos y beligerantes para supervisar que la industria cumple».
Este organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Justicia, firmó hace un año una propuesta de Pacto de Estado junto a la Fiscalía de Menores y más de un centenar de asociaciones que recogía 15 medidas concretas para «proteger a la infancia y adolescencia en el mundo digital». Una de las actuaciones planteadas era que aparecieran desactivas por defecto las estrategias de persuasión en los servicios en línea, informando «de forma clara y sucinta» cuando se utilicen.
También se instó en este documento a «establecer un marco legal de rendición de cuentas para los directivos responsables de las plataformas de intercambios de vídeos y distribuidores de contenidos» para adultos que no establecieran los mecanismos efectivos para verificar la edad de los usuarios a los que obliga la ley.
La AEPD, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Justicia, ha llevado a cabo ya tres procedimientos sancionadores contra tres empresas titulares de pornografía por «la falta de exactitud en la verificación de la edad y de privacidad desde el diseño» que concluyeron con la imposición de multas al apreciarse «riesgo» de que los menores accedieran «directamente y sin limitaciones a un contenido perjudicial para ellos».
Autor: El Mundo.es
