Indefensión aprendida

Un pequeño experimento que demuestra, una vez más, algo análogo a lo que los educadores aprendimos al hablarnos del «efecto Pigmalión», donde las expectativas que tenemos en relación a los alumnos (en este caso las que les hemos hecho creer como expectativas propias) se terminan mayoritariamente cumpliendo. 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s