la pedagogía diferenciada: visión de conjunto

Encontramos esta síntesis de los postulados de la pedagogía diferenciada en el libro de Philippe Perrenoud, “La organización del trabajo, clave de toda pedagogía diferenciada”. Nos parece una buena síntesis de lo que luego este mismo libro desarrolla. No me resisto, sin embargo, a enunciar cuál es el punto de partida de esta reflexión. Utilizo sus mismas palabras: “¿Existe verdaderamente una voluntad política para reducir las desigualdades, para asegurar que todo el mundo logra un nivel decente de conocimientos y competencias al final de la educación obligatoria?”. “Cuando los privilegiados se agrupan en unas escuelas y los desfavorecidos en otras, es necesario articular la pedagogía diferenciada en la clase y la lógica de apoyo a todo un centro escolar, o incluso a “un área de educación prioritaria”.

Para ir a lo esencial podríamos definir la pedagogía diferenciada con estos 15 puntos:

  1. La diferenciación se sitúa decididamente en la perspectiva de una “discriminación positiva”, de un rechazo de la indiferencia ante las diferencias y de una política de democratización del acceso al conocimiento y a las competencias. Por lo tanto, da prioridad a los alumnos con dificultades de aprendizaje y de desarrollo. Es una elección política más que pedagógica.
  2. La diferenciación pedagógica se centra más en los medios y las modalidades de trabajo que en los objetivos de formación o en las ambiciones implícitas que el enseñante desarrolla para cada alumno. Sin embargo, para ello es necesario centrarse en los objetivos esenciales de una visión estratégica del conjunto de la escolarización.
  3. Diferenciación no es sinónimo del respeto incondicional de las diferencias, puesto que el proyecto de la escuela es que todos accedan a una cultura escolar común, la de la educación básica, por ejemplo, la cultura de la escritura, de la argumentación y de la formulación matemática.
  4. No se trata de un método o de un dispositivo particular, sino de una preocupación, que debe afectar a todos los métodos, todos los dispositivos, todas las disciplinas y todos los niveles de enseñanza.
  5. La diferenciación no puede ni debe conducir a una enseñanza totalmente individualizada. El reto consiste en individualizar los itinerarios de formación trabajando en grupos y dando apoyo a las interacciones sociocognitivas.
  6. La diferenciación se traduce, en última instancia, en la calidad, relevancia, sentido y fecundidad de las situaciones de aprendizaje a lo largo de la semana y del año escolar.
  7. Pasa por otra organización del trabajo escolar, capaz de optimizar las situaciones de aprendizaje, es posible para todos los alumnos, dando prioridad a los que tienen dificultades.
  8. Los ciclos plurianuales son estructuras que promueven una organización del trabajo más flexible y cooperativa (grupos de necesidades, grupos de nivel, grupos multiedad, apoyo integrado)
  9. No existe diferenciación sin observación formativa, basada en criterios, comparando a cada alumno con sus objetivos de formación más que con sus compañeros de clase.
  10. No es posible identificar de antemano las necesidades y las adquisiciones de los alumnos para darles un tratamiento ad hoc diseñado con antelación; deben estar involucrados en situaciones- problemas o proyectos que los enfrenten con obstáculos, cuya superación se convierte en el objetivo a corto plazo y guía las intervenciones diferenciadas del enseñante.
  11. Ampliar el tiempo de estudio no es la solución, el tiempo no es el principal recurso, no se trata de aprender “al propio ritmo” sino a un “ritmo relativamente estándar”, pero apoyado de forma diferenciada por los enseñantes; lo que debe diferenciarse es la parte de inversión subjetiva, de inteligencia profesional, de creatividad, de enseñanza estratégica y la atención personalizada dedicada a cada alumno.
  12. La diferenciación pedagógica es pertinente independientemente del currículo en vigor, pero este puede modular la distancia entre la cultura escolar y la cultura de los alumnos y sus familias.
  13. La diferenciación pedagógica requiere no sólo el dominio de los dispositivos, sino también una formación de los enseñantes más avanzada, en didáctica, en evaluación y en metacognición, que garantice competencias sin las cuales sería imposible desviarse de las situaciones más convencionales o conducir los procesos de aprendizaje.
  14. La diferenciación debe ser pensada e implementada en equipo, para confrontar diferentes perspectivas sobre los alumnos, dividir el trabajo, gestionar varias agrupaciones, y trabajar juntos en objetivos y herramientas.
  15. La diferenciación pedagógica presupone la solidaridad entre los alumnos y entre las familias, de ahí su adhesión a la idea de la discriminación positiva.

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